Desarrollar una rutina
La vida secreta de Ed y Mabel a bordo del barco requería una planificación cuidadosa. Desarrollaron rutinas que imitaban los hábitos de otros pasajeros para evitar sospechas. Comían en restaurantes diferentes, asistían esporádicamente a espectáculos e incluso entablaron amistad con otros viajeros, sólo para despedirse como si ellos también se marcharan. Evitaban la mirada de la tripulación, asegurándose de pasar desapercibidos. Su vida cotidiana se convirtió en una serie de decisiones cuidadosas, asegurándose de no destacar.

Desarrollar una rutina
Hacer el papel de pasajeros
La pareja se convirtió en experta en pasar desapercibida. Mabel charlaba con los turistas sobre su próximo destino, mientras Ed les preguntaba despreocupadamente sobre sus aventuras. Interpretaban el papel de forma tan convincente que nadie sospechaba que llevaban en el barco mucho más tiempo que los demás. Desembarcaban en los puertos y volvían a embarcar como los demás pasajeros, mezclándose cada vez con grupos nuevos. Cada día parecía una nueva vacación, pero nunca se iban.

Interpretar el papel de pasajeros