Reflexión sobre la aventura
La última noche de su viaje final, Ed y Mabel se sentaron en su balcón, observando cómo la luz de la luna brillaba en el agua. Reflexionaron sobre los años que habían pasado a bordo del Ocean Serenity. Había sido una aventura como ninguna otra, llena de emoción, tranquilidad y libertad para vivir a su manera. Habían experimentado más de lo que jamás hubieran podido imaginar, pero ahora había llegado el momento de volver al mundo real.

Reflexión sobre la aventura
La última mañana
La mañana del desembarco fue tranquila y sombría. Cuando el barco se detuvo en el puerto, Ed y Mabel empaquetaron sus pertenencias por última vez. No hubo fanfarria ni despedida dramática, sólo una salida tranquila del lugar al que habían llamado hogar durante más de una década. Se cogieron de la mano mientras bajaban por la pasarela, sintiendo la tierra firme bajo sus pies por primera vez en años. Era el final de una era.

La última mañana